Con este título, que pretende ser provocativo, el próximo 29 de marzo haré una presentación en el TEDx OviedoUniversity. Para mí es un gran honor poder participar en este evento y reflexionar sobre un tema que realmente me apasiona como la conexión entre las finanzas, la innovación y la complejidad. La complejidad entendida como cambios realmente muy veloces en contextos muy cambiantes para adoptar decisiones. En realidad la complejidad siempre ha estado ahí, porque la vida es un proceso continuo de decisiones secuenciales: cada paso mata alternativas y abre otras nuevas, ambas situaciones difíciles de prever y que se van aprendiendo ‘haciendo’. Nunca ha estado tan vivo el método ‘prueba y error’. Pues igual que vamos aprendiendo haciendo y eso exige de nosotros nuevas habilidades, sobre todo en términos de flexibilidad, formación o capacidad de observación y de apertura de miras, lo mismo deberíamos exigirnos cuando queremos evaluar inversiones en empresas que pueden ‘cambiar’ las reglas de juego, la historia, que se enfrentan a procesos disruptivos o, simplemente, que no se ajustan a los parámetros clásicos con los que estamos acostumbrados a evaluarlos.

Steve_Blank_TreepleA

El País publica una entrevista al gran Steve Blank, una de las personas que más ha trabajado, estudiado e investigado el proceso de nacimiento y consolidación desde una idea a una gran startup. El titular de su entrevista ha llamado mucho la atención “un plan de negocio es inútil en una startup”. Yo he tenido el honor de participar en la edición de su libro en castellano, una auténtica referencia para todo aquél que quiera conocer en profundizar cómo se construye una startup, y lo que dice Steve Blank es que en contextos de tanta incertidumbre a la que se enfrenta una startp, una planificación a medio y largo plazo no tiene sentido. Y es que una startup no es una empresa pequeña sino un experimento de empresa, es decir, que está buscando de forma recurrente un modelo de negocio que sea escalable y rentable: que los ingresos puedan crecer más que los gastos y, sobre todo que lo puedan hacer de forma más que proporcional.

Así es como surge la metodología tan ‘de moda’ denominada Lean Startup. Pero como todas las modas hay que tener cuidado. Por ello, os recomiendo leer la publicación dirigida por dos buenos amigos “El Estado del Arte Emprendimiento Lean en España”. En ese libro encontrarás a las cabezas que más han pensado y trabajo sobre esta metodología. Donde TreepleA tiene sentido, en estos contextos de incertidumbre y emprendimiento Lean, es en la frase que resalté antes de Steve Blank en la foto: no medir bien los riesgos o, simplemente, cuando los éxitos tapan los fracasos, supone un derroche de recursos financieros y de expectativas de emprendedores (algunos potencialmente muy buenos) que no nos podemos permitir.

Estado_Arte_Lean_España

Se necesitan nuevas lógicas no sólo para construir un modelo de negocio, sino también para construir pilares financieros en las startus. Pilares con bases sólidas pero que permitan el dinamismo y la flexibilidad, construidos en los procesos Lean, aprender haciendo y, sobre todo, que permita “abrir”, frente al propio emprendedor y a un inversor, la “caja negra” de su modelo de negocio como un todo: qué resuelve, qué propuesta de valor, qué tecnología, qué estrategia de fijación de precios, qué costes, qué inversiones, qué impactos de esas inversiones, qué rentabilidad (frente a unos riesgos asumidos y valorados)….en definitiva, si hay un convencimiento cada vez mayor y más solvente de que la lógica Lean tiene que imperar  (porque supone una forma de actuar ligera, flexible, con contacto rápido con el cliente, con una capacidad de aprender de la realidad y del prueba/error constantes) incluso en los contextos de grandes empresas que absorben y diseñan nuevos productos y servicios pero, sobre todo, en las startaup. Si está asumida esa lógica, lo que no puede hacerse es aplicar reglas y metodologías financieras estáticas y muchas veces ‘inútiles’ que lo único que harán es frenar esos procesos y, con ello, la capacidad de que las startups se conviertan en empresas de éxito, creen riqueza y empleo. En esa nueva lógica es donde nos sentimos cómodos desde TreepleA.

 TEDxOviedoUniversity

Prometo extenderme más con algunas de las ideas que transmitiré en el TEDx OviedoUniversity, pero me las reservo para dentro de unos días, donde compartiremos también la presentación. Mientras tanto, ¡viva la complejidad! porque sin ella el mundo sería muy aburrido, sobre todo el de los negocios :)

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2 Respuestas

  1. avatar
    Marta Domínguez

    No es que la complejidad haya muerto, es que hay herramientas, como el modelo ágil de innovación, con las que la incertidumbre está más controlada. Llevándolo al título también vale. Sería este: “El plan de negocio ha muerto… lo ha matado la incertidumbre”.

  2. avatar
    Javier García

    Estoy bastante de acuerdo, Marta. La incertidumbre es uno de los inputs claves de la complejidad, pero no sólo, es complejo predecir cómo se van a comportar los demás cuando tú actúas: la competencia, el mercado, los proveedores…la idea que hay tras TreepleA, por ejemplo, es perseguir modelizar estas cosas. No preguntarte, ¿qué pasaría si…? Sino directamente estudiar que si pasa X tendría que hacer Y…y ver cómo lograrlo. Lógicamente esto no se puede hacer infinito, sino que se trata de elegir entre todos los casos una representación de los mismos. Gracias por tu comentario y por leernos. Abrazo